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martes, 8 de octubre de 2013

#100

Una isla muy chachi, una isla muy chachi,
una isla muy chachi, una isla muy chachi.
En una isla muy chachi,
bajo una luna que es guachi, 
bailando con las chatis, 
que no me dejan ni un poco tranqui.
Yo me pongo la crema, 
sentado en la arena,
por mi cuerpo serrano,
el cuerpo del verano.
Sacame de este agujeeero, 
porque odio los esqueleeetos, 
y si sigo tu plaaan, 
yo me convierto en lavaman.
¡Yo me convierto en lavamaaan!


sábado, 9 de febrero de 2013

#99

Float like a butterfly. Sting like a bee.
(Vuela como una mariposa. Pica como una abeja)


domingo, 18 de noviembre de 2012

#6

  ¿Eres capaz de comerte algo que ha salido del culo de una gallina, pero no de sentarte al lado de un negro? ¡Por favor!




viernes, 3 de agosto de 2012

#57

-Johnny, ¿cuánto tiempo tarda es saquear un banco?
-Pues un minuto y cuarenta segundos. Clavado.


#47

-¿Cómo te ganas la vida exactamente?
-Soy John Dillinger. Atraco bancos. Es donde toda esta gente guarda su dinero.

-¿Por qué me cuentas eso? Podrías haberte inventado algo.
-No pienso mentirte.
-Eso es muy grave para decírselo a alguien a quien acabas de conocer.
-Te conozco.
-Pues yo a ti no. No he viajado apenas.
-He estado en sitios no muy agradables. Allá adonde voy está mucho mejor. ¿Quieres venir conmigo?
-¡Vaya, vas muy deprisa!
-Si vieras lo mismo que yo, también tendrías prisa.
-Bueno, esta vez es a mí a quien miran.
-Eres preciosa.
-Me miran porque no suelen ver en su restaurante a chicas con vestidos de tres dólares.
-Escucha, nena. A ellos sólo les importa de dónde viene la gente. Y lo realmente importante es adónde va.
-¿Y tú adónde vas?
-Adonde quiera.



miércoles, 1 de agosto de 2012

#96

  Es lo que hacemos todos: nos lanzamos y esperamos poder volar. Porque si no es así, caeremos como piedras. Y durante la caída nos preguntamos: ¿se puede saber por qué he saltado? Pero aquí estoy, cayendo. Y sólo hay una persona que pueda hacerme creer que vuelo: eres tú.


#26

  Whoopsidaisies!



miércoles, 18 de julio de 2012

#52

-¿Dónde estabas esta mañana?
-No lo recuerdo, hace demasiado tiempo.
-¿Qué haces esta noche?
-Nunca hago planes con tanta antelación.


martes, 17 de julio de 2012

#18

  Si Manech estubiera muerto, Mathilde lo sabría. Desde la noticia de su muerte ella se aferró obstinadamente a su intuición como a un fino hilo. Jamás perdió la esperanza. Mathilde es de naturaleza optimista; sabe que si ese hilo no la lleva hasta su amado no importa, no pasa nada, siempre podrá ahorcarse con el.


#4

A veces, a la vida se le escapa una sonrisa.


#65

-¿Por qué yo? ¿Por qué haces esto por mi? 
-Porque eres una buena persona, incluso cuando crees que nadie te está mirando.



#10

  No permitas que nadie diga que eres incapaz de hacer algo, ni si quiera yo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo, y punto. ¿Sabes?, la gente que no logra conseguir sus sueños suele decirles a los demás que tampoco cumplirán los suyos.


lunes, 16 de julio de 2012

#23

Si él me va a dejar, que sea sin ropa.


#35

Muy lentamente, volvió la cabeza y miró a Shmuel, que ya no lloraba sino que tenía los ojos fijos en el suelo; parecía tratar de convencer a su alma para que saliera de su cuerpecito, flotara hacia la puerta y se elevara por el cielo, deslizándose a través de las nubes hasta estar muy lejos de allí.



lunes, 9 de julio de 2012

#83

-No volverás a guardar los sombreros y los abrigos de los demás.
-¿Por qué?
-Porque ahora estás conmigo.
-Pero es que no sé nada de ti.
-Me crié en una granja en Mooresville, Indiana. Mi madre murió cuando tenía tres años. Mi padre me daba palizas porque no conocía otra forma de educarme. Me gusta el béisbol, el cine, la ropa buena, los coches rápidos, el whisky y tú. ¿Qué más necesitas saber?


domingo, 1 de julio de 2012

#71

  Cuando Mathilde y Manech hicieron el amor la primera vez, Manech se quedó dormido con la mano posada en su pecho. Cada vez que Manech sentía latir su herida, era como sentir el latido del corazón de Mathilde en la palma de su mano, y cada latido la acercaba a él.


miércoles, 16 de mayo de 2012

#89

  En este momento hay seis mil cuatrocientos setenta millones, ochocientos dieciocho mil, seiscientos setenta y un habitantes en el mundo. Algunos huyen asustados. Otros vuelven a casa. Algunos cuentan mentiras para poder sobrevivir. Otros se enfrentan a la verdad. Algunos hombres son los malos en guerras. Y algunos son buenos, y luchan contra el mal. Seis millones de personas en el mundo. Seis mil millones de almas. Y a veces solo necesitas a una.