miércoles, 1 de agosto de 2012

#96

  Es lo que hacemos todos: nos lanzamos y esperamos poder volar. Porque si no es así, caeremos como piedras. Y durante la caída nos preguntamos: ¿se puede saber por qué he saltado? Pero aquí estoy, cayendo. Y sólo hay una persona que pueda hacerme creer que vuelo: eres tú.


No hay comentarios:

Publicar un comentario